Por: CARLOS MONSIVÁIS
"Enigmas" de los días recientes: ¿qué sucedió el 16 de diciembre en Cuernavaca en el ataque al departamento del narcotraficante Arturo Beltrán Leyva, El Jefe de Jefes? ¿Quién ordenó la escenografía de los cadáveres, con todo y billetes de 500 y mil pesos cuidadosamente arreglados sobre el cadáver de Beltrán Leyva, y la proclamación de la derrota del capo evidenciada por su cuerpo semidesnudo y convertido en la orgía unipersonal de sangre? ¿Por qué, de modo inmediato, nadie aceptó la paternidad de los arreglos mortuorios, la Secretaría de Gobernación declaró que no era asunto suyo y que investigaría, la Procuraduría General de la República declinó la responsabilidad y rebautizó su inocencia señalando a la Policía de Morelos, la Armada se dijo tan sorprendida como los lectores de periódicos o los oyentes de noticias, el Servicio Médico Forense de Cuernavaca se hizo a un lado? Además, ¿por qué la incursión en edificios con cerca de cien departamentos no se acompañó de órdenes judiciales?, ¿por qué no hubo el mínimo respeto a los habitantes no involucrados en el enfrentamiento, la gran mayoría?
Algunos saben, pero nadie supo. Los seis peritos del Semefo de Morelos participantes en el levantamiento del cuerpo de Beltrán Leyva son categóricos (22 de diciembre): "Sólo cumplimos órdenes dadas por agentes federales para alterar la escena del crimen, pero no tomamos las fotos donde 'El Barbas' se encuentra semidesnudo o cubierto de billetes ensangrentados". Según los peritos, naturalmente requeridos de anonimato, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) los separó del cargo el 21 de diciembre en la noche, pero ellos no atendieron la noticia de su despido, mismo que desmintió la PGJE: "No están cesados ni se les ha dado de baja aún, están trabajando de manera normal. Probablemente no se les suspenderá en estos días".
Luego (28 de diciembre), la Procuraduría del Estado separó de sus cargos a tres preceptores (encargados de levantar cadáveres) y a un médico legista acusándolos de haber manipulado el cuerpo de Beltrán Leyva: "Están suspendidos provisionalmente bajo una medida precautoria, que la procuración de justicia está ejerciendo a través de la visitaduría, de sus actividades para que no continúen actuando de manera ilegal. Se está aplicando el derecho administrativo disciplinario para valorar su conducta y tener la sanción correspondiente". La burocracia en acción que multiplica sus comisiones, amplía el organigrama y selecciona sus culpables. Se sienten en falta porque la opinión pública o la mera reacción racional se indignaron ante el montaje pésimo de un fin de acto. Doce días después de las fotos la PGJE se da cuenta: "Específicamente, los preceptores manipularon el cuerpo, los objetos y el dinero que pusieron sobre el cadáver. Hubo manipulación de los billetes con sangre. Esto es un incumplimiento a las obligaciones, que ellos manifiestan fueron instrucciones federales".
Así que por su cuenta los preceptores y el médico legista se lanzaron a una instalación pseudoartística o, si se quiere, a la fotografía de grand guignol. Pesadilla en Elm Street a la carga. Y sin dar explicaciones convincentes, no están de moda, la Procuraduría perfecciona su cortina de humo burocrática: "Los preceptores faltaron a lo establecido en el Artículo segundo del acuerdo 33/2009, publicado en el periódico oficial Tierra y libertad el pasado 9 de diciembre, el cual establece que el preceptor es un auxiliar del perito médico forense y dentro de sus funciones está el levantamiento y traslado del destino final de un cadáver, así como la aplicación y medidas de higiene y seguridad en el anfiteatro".
Nos imaginamos la escena en el departamento, ya escenario gore: los marinos y los oficiales del Ejército y los agentes judiciales contemplan fascinados a los preceptores, dedicados a su obra maestra: convertir un cuerpo en un telón de fondo de la metamorfosis del narcotráfico. Los militares y marinos y agentes de la PGR no dicen una palabra, absortos en la creatividad del equipo forense, tal vez alguna felicitación o varias miradas de asombro. Pero no más. Con pleno olvido del acuerdo 33/2009 publicado en el periódico Tierra y libertad, preceptores y legista se afanan en hacerle pasar un mal rato al Gobierno Federal que, por intermedio de la Procuraduría de Morelos, se sorprende muy tarde pero, es de suponerse, con la efectividad que por lo pronto nadie advierte.
* * *
La escenografía de la Patria es complicada. Ante la muerte del marino Melquisedet Angulo Córdova, se requerían exequias de primer orden que destacaran la calidad épica de su muerte, algo seguramente cierto. El problema es la delación, si se quiere en alguna medida voluntaria, del participante en la ejecución de Beltrán Leyva, uno de los narcos más crueles de este periodo. Se aprestaron para el entierro los medios de comunicación, los Poderes de la Unión en cualquiera de sus representaciones, los funcionarios del pueblo Paraíso, en Tabasco, se fotografiaron de modo constante a la madre y la tía de Melquisedet, y los funcionarios se fueron felices a sus casas y a sus equipos de seguridad, seguros de que esa noche nadie los amedrentaría. Alertados sobre la identidad del marino y la ubicación de su familia, los sicarios del cártel correspondiente se presentaron a la medianoche, horas después del funeral y mataron a la madre, la tía y dos hermanos de Angulo, lo que era previsible, pero lo que no impidió que las autoridades supremas proclamaran su decisión de no dejarse amedrentar.
Además de la maldad inherente al narcotráfico, los cuatro asesinatos tienen un origen inequívoco, señalado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos: las fuerzas de seguridad no cuidaron a los parientes cercanos ni en momento alguno buscaron protegerlos. Por lo visto, no han estudiado con el rigor indispensable los procedimientos de revancha y el desprecio absoluto a la vida humana de los narcos, lo que lleva a las escenas videograbadas y fotografiadas del velorio de los miembros de la familia Angulo, donde los marinos llevan un pasamontañas que protege su identidad. Los errores encadenados a esto conducen: a las fuerzas de seguridad que ocultan su identidad facial para resguardarse del Estado dentro y fuera del Estado.
* * *
El desbarajuste, el desgobierno, la desfachatez de las declaraciones del "Llegaremos a las últimas consecuencias". No escasean las acusaciones contra militares por su involucramiento con el crimen organizado, persiste la criminalidad con sus cadáveres como mensajes, el gran golpe de la muerte de Beltrán Leyva se diluye entre inculpaciones de toda índole y confusiones que ocultan las contradicciones o viceversa. Son demasiados los que insisten en la necesidad de regresar el Ejército a los cuarteles. Felipe Calderón se niega rotundamente. El miedo crece, agravado por la inmensa crisis económica, y pronto será excepcional que a un cadáver lo despidan envolviéndolo en billetes de 500 y mil pesos.
domingo 3 de enero de 2010
Los aparadoristas de las fotos de Beltrán Leyva
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domingo 27 de diciembre de 2009
Como usted sabe... ¿No me repite la pregunta? (II parte de las evocaciones)
Por: CARLOS MONSIVÁIS
La ignorancia de la ley no impide la observancia de la fe. El 2004, como todos los años, fue pródigo en expresiones del conocimiento diferido. Así, el alcalde panista de León, Guanajuato, Ricardo Alaniz Posada, no muy al tanto de las normas aprobadas por la Secretaría de Salud, se despachó con la cuchara grande del integrismo: “Le pido al ayuntamiento de León su aval moral con el fin de elevar como política pública el rechazo a la píldora anticonceptiva, pues existen dudas acerca de si es un abortivo. Si la mayoría de la población de León votó por el PAN saben que nosotros somos Provida. Tres regidores ya dieron su apoyo para que el rechazo sea tomado en cuenta como una política pública”. (La Jornada, 5/ febrero/ 04).
DEL DERECHO CANÓNICO COMO MERCADOTECNIA TEOLÓGICA
En 2004, hace apenas cinco años, la campaña del clero contra la píldora del día siguiente incluyó el aletear de las excomuniones para los enemigos del diluvio demográfico. Al advertir el fracaso de la ofensiva, el castigo se reconsidera. El arzobispo primado de México, Norberto Rivera, aclara: “La excomunión no se dará de manera automática por ingerir la píldora, sino que se aplicará a todos los que tengan la clara intención de matar un ser humano y que el asesinato se consume” (La Jornada, 2/ febrero/04). Y entonces yo daré la media vuelta, pudo haber dicho José Guadalupe Martín Rábago, otrora presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM): “No se puede decir que automáticamente una persona que toma una pastilla estará excomulgada, porque se necesita verificar que se haya cometido un aborto, delito castigado en el derecho canónico”.
De modo que no hubo excomuniones por ese tema, porque no circuló el guapo que verificase, cuantificase y certificase los abortos. Y ya en plena huida, la retractación legislativa le tocó al diputado panista José Ángel Córdova, al conducir su titubeo por el desfiladero de la incertidumbre: “En el artículo 314, fracción 8, de la Ley General de Salud, y en el Reglamento General de Salud, artículo 46, fracción 3, se menciona que embrión es el producto de la concepción, desde el momento de la fecundación hasta la decimosegunda semana. Si tenemos en cuenta esto, y que la pastilla, en algunos casos, impide que se implante el embrión, de alguna manera esto es un microaborto” (La Jornada, 2 de febrero).
De aborto a microaborto, y eso, de alguna manera. El diputado Córdova, que luego llegó a la Secretaría de Salud, hizo de la necesidad trapecio ideológico y se fue con el sol cuando murió su tesis. El diputado intuyó el delito, ¿pero quién lo denunciaba? ¡Ah, límites de la fisiología! Porque, concluyó el panista ¡presidente de la Comisión de Salud!, “Lo que pasa es que el embrión no se puede manifestar”. Y ni modo de salir con la intimidación al embrión: “Habla ahora o calla para siempre”.
APROPÓSITO DEL SIDA, HACE POCO ‘PECADO MORTAL’
En octubre de 1997 (La Jornada, nota de Raúl García) la diócesis de Ciudad Altamirano, Guerrero, distribuye a los católicos de la región de Tierra Caliente un volante contra el condón, en el que se afirma que recurrir a él es “pecado mortal”. Asimismo, critica al Gobierno “porque ha gastado millones de pesos a favor del condón, y aun así el Sida ha cobrado miles de vidas”. El volante está ilustrado con una caricatura, en la que se representa a un diablo con un condón en la mano y frente a él una pareja de novios —se supone que el diablo los está incitando—, flanqueada por un sacerdote que carga una cruz, diciendo: “¡Hijo mío, no uses el condón!”. Aparece también un mensaje con el texto: “Si andas de andariego, usa el condón; si eres fiel a tu pareja, te recomendamos no usar el condón, porque estarías en pecado mortal, el diablo te tienta y privas a una nueva vida”.
En la publicación se agrega la sugerencia a los sacerdotes de la diócesis de Ciudad Altamirano, la cual abarca municipios de las regiones Norte y Tierra Caliente de la Pastoral Sur en Guerrero, que en sus misas alerten sobre el uso del condón y les pidan evitarlo, así como una crítica al Gobierno Federal.
Por su parte, el obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilpa, Efrén Ramos Salazar, dijo en una entrevista que en esta zona no se ha puesto en práctica ninguna campaña contra el preservativo, aunque aclaró: “Todos los métodos anticonceptivos sencillamente lesionan un orden natural; la Iglesia siempre proclamará que todos esos medios y todo lo que atente contra la vida son ilícitos”.
En 1997, también, en Signo de los tiempos, revista del IMDOSOC, el doctor Luis Cárdenas Bravo es fulminante: “No pretendemos negar el hecho inobjetable de que, en efecto, sí disminuye en un momento determinado el riesgo de adquirir el Sida, pero este solo hecho, tomado así de manera aislada, nos conduce ante un planteamiento aislado de las cosas, y a pasar por alto un aspecto importantísimo: que el uso del condón como medida de protección sólo puede justificarse o tiene razón de ser en las relaciones sexuales de alto riesgo, las cuales, se sabe muy bien, son evitables…”.
DEL PARTIDO DE LA ‘MODERNIDAD CRÍTICA’
Hay noticias del pasado reciente que afirman en la idea de que en efecto, como dicen sus nuevos apologistas, el PAN lleva tiempo de ser un partido que vivifica la vida política mexicana. Véase esta nota de septiembre de 1997: “Ante la denuncia de prostitutas del municipio de Vicente Guerrero, Durango, de que se les impide el libre tránsito, se les extorsiona y se les bloquea la entrada a los servicios religiosos, el alcalde panista de ese ayuntamiento, Jaime Guzmán Franco, explicó que las regulaciones consisten en evitar el paso de estas personas exclusivamente cuando andan vestidas de trabajo. Entrevistado por teléfono, el alcalde panista describió como ropa de trabajo las blusas ‘escotadas y faldas rabonas’, y consideró que esas prendas escandalizan a la población que acude a la plaza principal. Cuando estas personas andan vestidas decentemente no son molestadas por la Policía Preventiva, aclaró”.
DE LOS ÁLTER EGO DE UN BUEN GOBERNANTE
De una entrevista con el gobernador panista de Querétaro Ignacio Loyola Vera, (Nuevo Amanecer, 2 de septiembre de 1998): “—Es usual que los estadistas, los gobernantes, tengan su álter ego, ese alguien con quien uno platica, con quien uno se oye permanentemente… ¿Tiene usted alguien con quién hablar con esta frecuencia y con esta profundidad?
— Va a venir la crítica, pero es mi esposa y es Dios. Hablo también con los ex líderes patronales Bernardo Ardavín y Carlos Abascal y con el empresario local Alfonso Soto”.
La ignorancia de la ley no impide la observancia de la fe. El 2004, como todos los años, fue pródigo en expresiones del conocimiento diferido. Así, el alcalde panista de León, Guanajuato, Ricardo Alaniz Posada, no muy al tanto de las normas aprobadas por la Secretaría de Salud, se despachó con la cuchara grande del integrismo: “Le pido al ayuntamiento de León su aval moral con el fin de elevar como política pública el rechazo a la píldora anticonceptiva, pues existen dudas acerca de si es un abortivo. Si la mayoría de la población de León votó por el PAN saben que nosotros somos Provida. Tres regidores ya dieron su apoyo para que el rechazo sea tomado en cuenta como una política pública”. (La Jornada, 5/ febrero/ 04).
DEL DERECHO CANÓNICO COMO MERCADOTECNIA TEOLÓGICA
En 2004, hace apenas cinco años, la campaña del clero contra la píldora del día siguiente incluyó el aletear de las excomuniones para los enemigos del diluvio demográfico. Al advertir el fracaso de la ofensiva, el castigo se reconsidera. El arzobispo primado de México, Norberto Rivera, aclara: “La excomunión no se dará de manera automática por ingerir la píldora, sino que se aplicará a todos los que tengan la clara intención de matar un ser humano y que el asesinato se consume” (La Jornada, 2/ febrero/04). Y entonces yo daré la media vuelta, pudo haber dicho José Guadalupe Martín Rábago, otrora presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM): “No se puede decir que automáticamente una persona que toma una pastilla estará excomulgada, porque se necesita verificar que se haya cometido un aborto, delito castigado en el derecho canónico”.
De modo que no hubo excomuniones por ese tema, porque no circuló el guapo que verificase, cuantificase y certificase los abortos. Y ya en plena huida, la retractación legislativa le tocó al diputado panista José Ángel Córdova, al conducir su titubeo por el desfiladero de la incertidumbre: “En el artículo 314, fracción 8, de la Ley General de Salud, y en el Reglamento General de Salud, artículo 46, fracción 3, se menciona que embrión es el producto de la concepción, desde el momento de la fecundación hasta la decimosegunda semana. Si tenemos en cuenta esto, y que la pastilla, en algunos casos, impide que se implante el embrión, de alguna manera esto es un microaborto” (La Jornada, 2 de febrero).
De aborto a microaborto, y eso, de alguna manera. El diputado Córdova, que luego llegó a la Secretaría de Salud, hizo de la necesidad trapecio ideológico y se fue con el sol cuando murió su tesis. El diputado intuyó el delito, ¿pero quién lo denunciaba? ¡Ah, límites de la fisiología! Porque, concluyó el panista ¡presidente de la Comisión de Salud!, “Lo que pasa es que el embrión no se puede manifestar”. Y ni modo de salir con la intimidación al embrión: “Habla ahora o calla para siempre”.
APROPÓSITO DEL SIDA, HACE POCO ‘PECADO MORTAL’
En octubre de 1997 (La Jornada, nota de Raúl García) la diócesis de Ciudad Altamirano, Guerrero, distribuye a los católicos de la región de Tierra Caliente un volante contra el condón, en el que se afirma que recurrir a él es “pecado mortal”. Asimismo, critica al Gobierno “porque ha gastado millones de pesos a favor del condón, y aun así el Sida ha cobrado miles de vidas”. El volante está ilustrado con una caricatura, en la que se representa a un diablo con un condón en la mano y frente a él una pareja de novios —se supone que el diablo los está incitando—, flanqueada por un sacerdote que carga una cruz, diciendo: “¡Hijo mío, no uses el condón!”. Aparece también un mensaje con el texto: “Si andas de andariego, usa el condón; si eres fiel a tu pareja, te recomendamos no usar el condón, porque estarías en pecado mortal, el diablo te tienta y privas a una nueva vida”.
En la publicación se agrega la sugerencia a los sacerdotes de la diócesis de Ciudad Altamirano, la cual abarca municipios de las regiones Norte y Tierra Caliente de la Pastoral Sur en Guerrero, que en sus misas alerten sobre el uso del condón y les pidan evitarlo, así como una crítica al Gobierno Federal.
Por su parte, el obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilpa, Efrén Ramos Salazar, dijo en una entrevista que en esta zona no se ha puesto en práctica ninguna campaña contra el preservativo, aunque aclaró: “Todos los métodos anticonceptivos sencillamente lesionan un orden natural; la Iglesia siempre proclamará que todos esos medios y todo lo que atente contra la vida son ilícitos”.
En 1997, también, en Signo de los tiempos, revista del IMDOSOC, el doctor Luis Cárdenas Bravo es fulminante: “No pretendemos negar el hecho inobjetable de que, en efecto, sí disminuye en un momento determinado el riesgo de adquirir el Sida, pero este solo hecho, tomado así de manera aislada, nos conduce ante un planteamiento aislado de las cosas, y a pasar por alto un aspecto importantísimo: que el uso del condón como medida de protección sólo puede justificarse o tiene razón de ser en las relaciones sexuales de alto riesgo, las cuales, se sabe muy bien, son evitables…”.
DEL PARTIDO DE LA ‘MODERNIDAD CRÍTICA’
Hay noticias del pasado reciente que afirman en la idea de que en efecto, como dicen sus nuevos apologistas, el PAN lleva tiempo de ser un partido que vivifica la vida política mexicana. Véase esta nota de septiembre de 1997: “Ante la denuncia de prostitutas del municipio de Vicente Guerrero, Durango, de que se les impide el libre tránsito, se les extorsiona y se les bloquea la entrada a los servicios religiosos, el alcalde panista de ese ayuntamiento, Jaime Guzmán Franco, explicó que las regulaciones consisten en evitar el paso de estas personas exclusivamente cuando andan vestidas de trabajo. Entrevistado por teléfono, el alcalde panista describió como ropa de trabajo las blusas ‘escotadas y faldas rabonas’, y consideró que esas prendas escandalizan a la población que acude a la plaza principal. Cuando estas personas andan vestidas decentemente no son molestadas por la Policía Preventiva, aclaró”.
DE LOS ÁLTER EGO DE UN BUEN GOBERNANTE
De una entrevista con el gobernador panista de Querétaro Ignacio Loyola Vera, (Nuevo Amanecer, 2 de septiembre de 1998): “—Es usual que los estadistas, los gobernantes, tengan su álter ego, ese alguien con quien uno platica, con quien uno se oye permanentemente… ¿Tiene usted alguien con quién hablar con esta frecuencia y con esta profundidad?
— Va a venir la crítica, pero es mi esposa y es Dios. Hablo también con los ex líderes patronales Bernardo Ardavín y Carlos Abascal y con el empresario local Alfonso Soto”.
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lunes 21 de diciembre de 2009
No se supo, pero qué importa (Primera parte)
Por: CARLOS MONSIVÁIS
Suerte te dé Dios que el saber poco te importa. El refrán hispano puede o no tener vigencia, pero su falla no es la escasa o nula importancia del saber, sino que la suerte no necesariamente la da Dios sino la pertenencia a una dinastía, la red de relaciones sociales, las buenas relaciones con los jefes. Por lo mismo, manejar o no entidades tan abstrusas como el idioma, la lógica, los conocimientos específicos, resulta francamente baladí, si la palabra todavía se usa. Además, ¿qué es saber a estas alturas tan visuales? Los datos por escrito (la historia, maestra del tedio) no importan demasiado, lo que cuenta son las imágenes, los videos, las muestras del photoshop. No obstante, hay que conceder espacio a los conocimientos todavía no jubilados, y por eso excavamos en el archivo y encontramos algunos ejemplos del conocimiento fast-track.
1. El que bien ignora jamás se rinde
¿Quién fracasó primero: la educación pública o la educación privada? A los convencidos de la segunda opción, les conviene revisar la entrevista en Radio Red (enero de 2004) con el ingeniero José Luis Luege Tamargo, director actual de Conagua, veterano de Acción Nacional, ex procurador federal de Protección al Ambiente. El tema: lo dificultoso del examen para elegir consejeros del PAN.
Iván: Ahora, ingeniero Luege, según nos cuenta tardó 195 minutos en contestar, ¿qué?, más o menos unas 400 preguntas. ¿Qué le costó más trabajo?, ¿qué siente usted que fue lo más complicado?
Luege: Cada bloque era de entre 50 y 100 preguntas y para mí lo más complicado fue una parte que consiste en una lectura de comprensión.
Iván: ¿No me diga que ahí se trabó?
Luege: Yo no sé quién escribió eso, pues es la cosa más complicada.
Iván: ¿Usted sí puso atención en el autor?
Luege: No, es que menciona varios autores de esos incunables, mano, complicadísimos y muy rebuscada toda la lectura, ¿no? Entonces eso a mí se me complicó, pero espantoso. Pero en general, si lo haces con atención yo creo que cualquier militante puede perfectamente acreditar el examen (subrayados son cortesía del artículo).
Todavía no se acaba esta fuente de la filosofía del buen gobierno
Iván: A ver, ingeniero Luege, rápidamente. ¿Qué decía ese texto de comprensión?
Luege: (Risas) ¡¡Nooooo!!
Iván: ¿Se acuerda, o no lo comprendió? Porque si le comprendió y contestó: se acuerda.
Luege: Hablaba sobre la filosofía -digamos- de un buen gobierno, de la modernidad en el ejercicio de un buen gobierno que toma como base experiencias del pasado y prospectivas de las experiencias que ha habido como gobierno en México y en América Latina, pero créeme que era de lo más complicado.
Iván: ¿Harto difícil?
Luege: Sí, qué bárbaro, es decir, esa sí estuvo dura esa parte... Evaluar digamos, habilidad de razonamiento, también es muy fácil, son respuestas lógicas. Lo único que debes de tener es un poquito de atención, pero si te das cuenta, con esas tres partes estás prácticamente ya del otro lado, ¿no?, porque son 20, 20 y 20, tendrías ya 60 puntos, si los contestas bien y prácticamente estás ya del otro lado.
Iván: A ver, ¿usted estudió bien? Esta guía de estudio que tuvo como base, entiendo también, el Informe, el último Informe del Presidente de la República.
Luege: Bueno, yo, yo, yo...
Iván: Aquí entre nos, la verdad, ¿lo había leído?
Luege: Bueno, yo afortunadamente había leído el documento que se llama A mitad del camino del Gobierno Federal que está en Internet, ¿no?, y eso me sirvió para algunas, algunas...
Iván: ¿Pero le dieron su guía de estudio o no?
Luege: Yo... mira... (risas) la pude leer una sola vez por falta de tiempo, pero pues sí me ayudó, ¿eh?
2. Apología de la contradicción
En 2004, Armando Salinas Torre, subsecretario de Gobernación encargado de Población, Migración y Asuntos Religiosos (la trinidad de las tareas idénticas), probó la nueva estrategia que a la letra dice: procede como te dé a entender tu corazón y si critican tus acciones, te corriges sin aceptar nada ("Los medios tergiversaron mis palabras... etc."). Así, Salinas Torre declara: "No hay decisión definitiva sobre la píldora de emergencia y se constituirá un grupo científico para evaluar si es un procedimiento abortivo". (La Jornada, 5/02/04). Y se explaya sobre el encuentro entre la Comisión Episcopal de Pastoral Familiar y los secretarios de Salud y Gobernación: "Uno de los temas que se abordaron fue esta preocupación (la píldora) y la conclusión es clara: no se debatió ni se deliberó en torno a ello ni se fijaron posiciones". ¡Qué curioso! Abordar es distinto a deliberar y a debatir, qué trilogía de verbos más incomunicados entre sí.
Salinas prosigue: "Se acordó tener una serie de reuniones entre religiosas y la Secretaría de Salud, con sus respectivas representantes científicos, para discutir este tema en el ámbito médico". Sin demasiada amabilidad, Salinas Torre corrige al secretario de Salud Julio Frenk, que un día antes asegura: "El Gobierno Federal no dará marcha atrás en la incorporación de la píldora de emergencia en los métodos de planificación familiar". Sin inmutarse, el subsecretario rectifica al doctor: "La píldora no tiene nada que ver con las relaciones de la Iglesia Católica con el Estado laico".
* * *
Sigue la entrevista:
P.: ¿La píldora es abortiva o no?
R.: No estoy calificado para comentar el tema porque no es un asunto que haya podido estudiar. Me la he pasado contentando entrevistas que me han impedido del todo ponerme a estudiar (dice don Armando contentando, no concertando, asunto que llevaría mucho más tiempo). Es un tema que no conozco a fondo sobre el que se delibera de manera cotidiana.
¿Qué piensa sobre la legitimidad de las amenazas de excomunión que ha proferido la Iglesia Católica contra quienes utilicen la píldora (o la promuevan)?
Es justificable. Es una expresión de culto que llevan los ministros de culto de cualquier iglesia y se respeta lo que ahí puedan plantear, siempre y cuando no invadan las esferas para las cuales está expresamente señalada en la ley una restricción, y en estos casos no hay ninguna.
Suerte te dé Dios que el saber poco te importa. El refrán hispano puede o no tener vigencia, pero su falla no es la escasa o nula importancia del saber, sino que la suerte no necesariamente la da Dios sino la pertenencia a una dinastía, la red de relaciones sociales, las buenas relaciones con los jefes. Por lo mismo, manejar o no entidades tan abstrusas como el idioma, la lógica, los conocimientos específicos, resulta francamente baladí, si la palabra todavía se usa. Además, ¿qué es saber a estas alturas tan visuales? Los datos por escrito (la historia, maestra del tedio) no importan demasiado, lo que cuenta son las imágenes, los videos, las muestras del photoshop. No obstante, hay que conceder espacio a los conocimientos todavía no jubilados, y por eso excavamos en el archivo y encontramos algunos ejemplos del conocimiento fast-track.
1. El que bien ignora jamás se rinde
¿Quién fracasó primero: la educación pública o la educación privada? A los convencidos de la segunda opción, les conviene revisar la entrevista en Radio Red (enero de 2004) con el ingeniero José Luis Luege Tamargo, director actual de Conagua, veterano de Acción Nacional, ex procurador federal de Protección al Ambiente. El tema: lo dificultoso del examen para elegir consejeros del PAN.
Iván: Ahora, ingeniero Luege, según nos cuenta tardó 195 minutos en contestar, ¿qué?, más o menos unas 400 preguntas. ¿Qué le costó más trabajo?, ¿qué siente usted que fue lo más complicado?
Luege: Cada bloque era de entre 50 y 100 preguntas y para mí lo más complicado fue una parte que consiste en una lectura de comprensión.
Iván: ¿No me diga que ahí se trabó?
Luege: Yo no sé quién escribió eso, pues es la cosa más complicada.
Iván: ¿Usted sí puso atención en el autor?
Luege: No, es que menciona varios autores de esos incunables, mano, complicadísimos y muy rebuscada toda la lectura, ¿no? Entonces eso a mí se me complicó, pero espantoso. Pero en general, si lo haces con atención yo creo que cualquier militante puede perfectamente acreditar el examen (subrayados son cortesía del artículo).
Todavía no se acaba esta fuente de la filosofía del buen gobierno
Iván: A ver, ingeniero Luege, rápidamente. ¿Qué decía ese texto de comprensión?
Luege: (Risas) ¡¡Nooooo!!
Iván: ¿Se acuerda, o no lo comprendió? Porque si le comprendió y contestó: se acuerda.
Luege: Hablaba sobre la filosofía -digamos- de un buen gobierno, de la modernidad en el ejercicio de un buen gobierno que toma como base experiencias del pasado y prospectivas de las experiencias que ha habido como gobierno en México y en América Latina, pero créeme que era de lo más complicado.
Iván: ¿Harto difícil?
Luege: Sí, qué bárbaro, es decir, esa sí estuvo dura esa parte... Evaluar digamos, habilidad de razonamiento, también es muy fácil, son respuestas lógicas. Lo único que debes de tener es un poquito de atención, pero si te das cuenta, con esas tres partes estás prácticamente ya del otro lado, ¿no?, porque son 20, 20 y 20, tendrías ya 60 puntos, si los contestas bien y prácticamente estás ya del otro lado.
Iván: A ver, ¿usted estudió bien? Esta guía de estudio que tuvo como base, entiendo también, el Informe, el último Informe del Presidente de la República.
Luege: Bueno, yo, yo, yo...
Iván: Aquí entre nos, la verdad, ¿lo había leído?
Luege: Bueno, yo afortunadamente había leído el documento que se llama A mitad del camino del Gobierno Federal que está en Internet, ¿no?, y eso me sirvió para algunas, algunas...
Iván: ¿Pero le dieron su guía de estudio o no?
Luege: Yo... mira... (risas) la pude leer una sola vez por falta de tiempo, pero pues sí me ayudó, ¿eh?
2. Apología de la contradicción
En 2004, Armando Salinas Torre, subsecretario de Gobernación encargado de Población, Migración y Asuntos Religiosos (la trinidad de las tareas idénticas), probó la nueva estrategia que a la letra dice: procede como te dé a entender tu corazón y si critican tus acciones, te corriges sin aceptar nada ("Los medios tergiversaron mis palabras... etc."). Así, Salinas Torre declara: "No hay decisión definitiva sobre la píldora de emergencia y se constituirá un grupo científico para evaluar si es un procedimiento abortivo". (La Jornada, 5/02/04). Y se explaya sobre el encuentro entre la Comisión Episcopal de Pastoral Familiar y los secretarios de Salud y Gobernación: "Uno de los temas que se abordaron fue esta preocupación (la píldora) y la conclusión es clara: no se debatió ni se deliberó en torno a ello ni se fijaron posiciones". ¡Qué curioso! Abordar es distinto a deliberar y a debatir, qué trilogía de verbos más incomunicados entre sí.
Salinas prosigue: "Se acordó tener una serie de reuniones entre religiosas y la Secretaría de Salud, con sus respectivas representantes científicos, para discutir este tema en el ámbito médico". Sin demasiada amabilidad, Salinas Torre corrige al secretario de Salud Julio Frenk, que un día antes asegura: "El Gobierno Federal no dará marcha atrás en la incorporación de la píldora de emergencia en los métodos de planificación familiar". Sin inmutarse, el subsecretario rectifica al doctor: "La píldora no tiene nada que ver con las relaciones de la Iglesia Católica con el Estado laico".
* * *
Sigue la entrevista:
P.: ¿La píldora es abortiva o no?
R.: No estoy calificado para comentar el tema porque no es un asunto que haya podido estudiar. Me la he pasado contentando entrevistas que me han impedido del todo ponerme a estudiar (dice don Armando contentando, no concertando, asunto que llevaría mucho más tiempo). Es un tema que no conozco a fondo sobre el que se delibera de manera cotidiana.
¿Qué piensa sobre la legitimidad de las amenazas de excomunión que ha proferido la Iglesia Católica contra quienes utilicen la píldora (o la promuevan)?
Es justificable. Es una expresión de culto que llevan los ministros de culto de cualquier iglesia y se respeta lo que ahí puedan plantear, siempre y cuando no invadan las esferas para las cuales está expresamente señalada en la ley una restricción, y en estos casos no hay ninguna.
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domingo 13 de diciembre de 2009
Pobre del pobre que al cielo no va
Por: CARLOS MONSIVÁIS
El refrán antiguo no ha perdido vigencia: "Pobre del pobre que al cielo no va,/lo friegan aquí, lo friegan allá" (En atención a la decencia de siglos puse "friegan" en lugar de "chingan", como en la expresión original). Esto se relaciona con los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que el 10 de diciembre da a conocer cifras a modo de plazas sembradas en dispositivos de exterminio. Según el Coneval, hasta 2008 sólo el 18 por ciento de los mexicanos -19.5 millones- disponía de los ingresos suficientes para vivir y tenían a su favor todos los satisfactores, de acuerdo con la Medición Multidimensional de la Pobreza. Con su traición habitual, las cifras desmienten a los gobernantes, desde Vicente Fox que aseguró haber erradicado la pobreza hasta Felipe Calderón, que da por resuelta la crisis y luego se declara abrumado por la condición de sus gobernados.
Con base en información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), de 2006-2008, el Coneval encontró a 77.2 por ciento de los mexicanos con al menos una carencia social y a 30.7 por ciento que acumulan tres. Además, 16.5 por ciento se sitúa por debajo de la línea de bienestar mínima y 48 por ciento -una de cada dos personas- tiene un ingreso inferior a la línea de bienestar. El Presidente del Empleo es ahora el Mandatario de la Injusticia Social.
Según la medición multidimensional, el bienestar (ingreso) tiene que ver con la cohesión social y la carencia de derechos sociales: educación, acceso a servicios de salud y a la seguridad social, calidad, espacios de vivienda y servicios básicos en el hogar y alimentación. De acuerdo a esta metodología, una persona se instala en la pobreza cuando sus ingresos no le permiten adquirir los bienes y servicios indispensables para atender sus necesidades y presenta la carencia de al menos uno de los seis indicadores.
En cuanto a la población en pobreza multidimensional moderada (el término no es fácil de entender, pero lo que describe debe ser imposible de soportar), 33 por ciento de los pobladores está en ese nivel, es decir, 36 millones de mexicanos padecen entre una y tres carencias sociales, además de que cuentan con menos de los ingresos ubicados dentro de la línea de bienestar que son de mil 262 pesos mensuales en el campo y de mil 921 en la ciudad.
Conviene decir que la cultura, un bien indispensable, no es tomado en cuenta como satisfactor, quizás porque resulte evidente (y fatal, en la lógica de los gobiernos) su característica de recurso inconcebible en el mundo de los escasos recursos.
* * *
Además de las realidades aparatosas hay que tomar en cuenta el darwinismo social que se presenta como fatalismo y que es aceptado incluso por sus víctimas. Revísense las expresiones "que no dejan salidas", a partir de la inexorable "Eres pobre porque quieres", tan repetida por empresarios y denostadores de la idea de la desigualdad como hecho inevitable de la vida humana. Allí están otras afirmaciones de la inutilidad de la resistencia: "No te quejes de las condiciones de tu empleo, alégrate hasta las lágrimas de tener uno/ Dios nos recomendó el esfuerzo, tú te conformas con trabajar de sol a sol, y eso no es esfuerzo sino terquedad: Dios no te recomendó la rutina/ El perdón de Dios sólo alcanza a los que no rezongan por el salario mínimo/ Ayúdate que Dios te ayudará. Sí, pero Dios no ayuda a los que con tal de que no les digas flojonazos, trabajan como bestias/ Los pobres viven mal porque no quieren cambiarse de colonia/ Más vale rico y sano que pobre y enfermo/ El triunfo es un arca de Noé donde se entra de par en par y no con once hijos, la mujer, tres queridas que viven en el mismo edificio, la suegra y dos compadres a los que todavía no se les quita la borrachera. Si esta descripción te parece clasista y racista, consíguete una mejor.
* * *
Las certezas del darwinismo social, o fatalismo, no han aceptado refutaciones: "Si naciste en la base de la pirámide, acostúmbrate a ser siempre un migrante, pero de tus alrededores. Con las excepciones que son dones de la suerte o de la ilegalidad, la movilidad social no es lo tuyo. Ah, y por ilegalidad sólo se entiende la que se practica desde abajo".
Hasta aquí lo habitual, pero la Crisis (la crisis), lleva el paso redoblado que no detendrá el 2010, no obstante los exorcismo de los gobiernos (las frases sólo blindan a las palabra que las componen). ¿Cuál es el porvenir del darwinismo social?
* * *
¿Qué entiendo aquí por darwinismo social? Si no el proceso de erosión o destrucción de las alternativas de valoración, sí el peso de las formaciones tradicionales (el conservadurismo religioso, el clasismo, la ideología patriarcal) a las que se añaden los mecanismos del poder autoritario, de los quebrantamientos educativos y de las industrias culturales. Nada se puede hacer -es el mensaje transmitido de múltiples formas en los siglos del virreinato- si eres indio o mestizo; nada es posible, se decreta en el siglo XIX, porque vives en este caos que ni siquiera es nación; todo será inútil, se proclama en el siglo XX, si no perteneces a la élite o si no tienes sitio de privilegio en la movilidad social.
El fatalismo es un elemento primordial de la visión de la pobreza: "Ser pobre es no poder dejar de serlo". Desde el llamado de los curas del virreinato que les exige obediencia y resignación a los indígenas y los pobres urbanos, el fatalismo ha convertido las limitaciones económicas y sociales en rasgos de la idiosincrasia personal y colectiva.
Si la desigualdad es rasgo inalterable de las sociedades, quienes la combatan fracasan de antemano. Y aquí no se debe olvidar a los políticos que a nombre del combate a la pobreza se promueven a sí mismos con intensidad, para no hablar de los protectores de la nación en el orden jurídico. Los magistrados del Tribunal Electoral ganan cuatro millones al año, es de esperar que por su defensa de los pobres.
* * *
Allí está la letra del vals peruano: "Mi sangre aunque plebeya/también tiñe de rojo... Señor, ¿por qué los seres no son de igual valor?". O el infaltable José Alfredo: "Yo sé bien que estoy afuera/Pero el día en que yo me muera,/Sé que tendrás que llorar". Los epitafios sobran.
El refrán antiguo no ha perdido vigencia: "Pobre del pobre que al cielo no va,/lo friegan aquí, lo friegan allá" (En atención a la decencia de siglos puse "friegan" en lugar de "chingan", como en la expresión original). Esto se relaciona con los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que el 10 de diciembre da a conocer cifras a modo de plazas sembradas en dispositivos de exterminio. Según el Coneval, hasta 2008 sólo el 18 por ciento de los mexicanos -19.5 millones- disponía de los ingresos suficientes para vivir y tenían a su favor todos los satisfactores, de acuerdo con la Medición Multidimensional de la Pobreza. Con su traición habitual, las cifras desmienten a los gobernantes, desde Vicente Fox que aseguró haber erradicado la pobreza hasta Felipe Calderón, que da por resuelta la crisis y luego se declara abrumado por la condición de sus gobernados.
Con base en información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), de 2006-2008, el Coneval encontró a 77.2 por ciento de los mexicanos con al menos una carencia social y a 30.7 por ciento que acumulan tres. Además, 16.5 por ciento se sitúa por debajo de la línea de bienestar mínima y 48 por ciento -una de cada dos personas- tiene un ingreso inferior a la línea de bienestar. El Presidente del Empleo es ahora el Mandatario de la Injusticia Social.
Según la medición multidimensional, el bienestar (ingreso) tiene que ver con la cohesión social y la carencia de derechos sociales: educación, acceso a servicios de salud y a la seguridad social, calidad, espacios de vivienda y servicios básicos en el hogar y alimentación. De acuerdo a esta metodología, una persona se instala en la pobreza cuando sus ingresos no le permiten adquirir los bienes y servicios indispensables para atender sus necesidades y presenta la carencia de al menos uno de los seis indicadores.
En cuanto a la población en pobreza multidimensional moderada (el término no es fácil de entender, pero lo que describe debe ser imposible de soportar), 33 por ciento de los pobladores está en ese nivel, es decir, 36 millones de mexicanos padecen entre una y tres carencias sociales, además de que cuentan con menos de los ingresos ubicados dentro de la línea de bienestar que son de mil 262 pesos mensuales en el campo y de mil 921 en la ciudad.
Conviene decir que la cultura, un bien indispensable, no es tomado en cuenta como satisfactor, quizás porque resulte evidente (y fatal, en la lógica de los gobiernos) su característica de recurso inconcebible en el mundo de los escasos recursos.
* * *
Además de las realidades aparatosas hay que tomar en cuenta el darwinismo social que se presenta como fatalismo y que es aceptado incluso por sus víctimas. Revísense las expresiones "que no dejan salidas", a partir de la inexorable "Eres pobre porque quieres", tan repetida por empresarios y denostadores de la idea de la desigualdad como hecho inevitable de la vida humana. Allí están otras afirmaciones de la inutilidad de la resistencia: "No te quejes de las condiciones de tu empleo, alégrate hasta las lágrimas de tener uno/ Dios nos recomendó el esfuerzo, tú te conformas con trabajar de sol a sol, y eso no es esfuerzo sino terquedad: Dios no te recomendó la rutina/ El perdón de Dios sólo alcanza a los que no rezongan por el salario mínimo/ Ayúdate que Dios te ayudará. Sí, pero Dios no ayuda a los que con tal de que no les digas flojonazos, trabajan como bestias/ Los pobres viven mal porque no quieren cambiarse de colonia/ Más vale rico y sano que pobre y enfermo/ El triunfo es un arca de Noé donde se entra de par en par y no con once hijos, la mujer, tres queridas que viven en el mismo edificio, la suegra y dos compadres a los que todavía no se les quita la borrachera. Si esta descripción te parece clasista y racista, consíguete una mejor.
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Las certezas del darwinismo social, o fatalismo, no han aceptado refutaciones: "Si naciste en la base de la pirámide, acostúmbrate a ser siempre un migrante, pero de tus alrededores. Con las excepciones que son dones de la suerte o de la ilegalidad, la movilidad social no es lo tuyo. Ah, y por ilegalidad sólo se entiende la que se practica desde abajo".
Hasta aquí lo habitual, pero la Crisis (la crisis), lleva el paso redoblado que no detendrá el 2010, no obstante los exorcismo de los gobiernos (las frases sólo blindan a las palabra que las componen). ¿Cuál es el porvenir del darwinismo social?
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¿Qué entiendo aquí por darwinismo social? Si no el proceso de erosión o destrucción de las alternativas de valoración, sí el peso de las formaciones tradicionales (el conservadurismo religioso, el clasismo, la ideología patriarcal) a las que se añaden los mecanismos del poder autoritario, de los quebrantamientos educativos y de las industrias culturales. Nada se puede hacer -es el mensaje transmitido de múltiples formas en los siglos del virreinato- si eres indio o mestizo; nada es posible, se decreta en el siglo XIX, porque vives en este caos que ni siquiera es nación; todo será inútil, se proclama en el siglo XX, si no perteneces a la élite o si no tienes sitio de privilegio en la movilidad social.
El fatalismo es un elemento primordial de la visión de la pobreza: "Ser pobre es no poder dejar de serlo". Desde el llamado de los curas del virreinato que les exige obediencia y resignación a los indígenas y los pobres urbanos, el fatalismo ha convertido las limitaciones económicas y sociales en rasgos de la idiosincrasia personal y colectiva.
Si la desigualdad es rasgo inalterable de las sociedades, quienes la combatan fracasan de antemano. Y aquí no se debe olvidar a los políticos que a nombre del combate a la pobreza se promueven a sí mismos con intensidad, para no hablar de los protectores de la nación en el orden jurídico. Los magistrados del Tribunal Electoral ganan cuatro millones al año, es de esperar que por su defensa de los pobres.
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Allí está la letra del vals peruano: "Mi sangre aunque plebeya/también tiñe de rojo... Señor, ¿por qué los seres no son de igual valor?". O el infaltable José Alfredo: "Yo sé bien que estoy afuera/Pero el día en que yo me muera,/Sé que tendrás que llorar". Los epitafios sobran.
¿Es usted un candidato de clóset?
Por: CARLOS MONSIVÁIS
La expresión "de clóset" es un lugar común de las tinieblas. Hay encuestadores de clóset (la especie más abundante en las cenas), optimistas de clóset (la especie que finge hablar con puro sentido del humor), entrenadores de la Selección Nacional de clóset, etcétera, etcétera. Hasta ahora, la única especie inconcebible es la de candidatos presidenciales de clóset. Al respecto nadie se esconde y hay más comités de precampaña que votantes. En vista de lo anterior, y con tal de ampliar el debate público, presento un cuestionario irrefutable.
De acuerdo al Test Freud-Cisen, el que no deja mentir, la calificación de un candidato de clóset le interesa en primer lugar a las agencias de publicidad, las representantes por excelencia del pueblo de 1810 en adelante. Colgados de los pulgares o domiciliados en un potro de tortura, los encuestados deben ser sinceros, porque desafían a los candidatos ya establecidos, todos llamados por coincidencia Enrique Peña Nieto, y deben también vivir muy resignados. Lea con cuidado y marque cada respuesta con F (Falso) o V (Verosímil).
I. Formaciones ideológicas
1. Cada que te perturban las injusticias sociales o la impunidad de los poderosos, tú:
A) Te vas a tu casa de campo porque los fines de semana le concedes asueto a la conciencia ética. F V
B) Te acuerdas de que entraste en política a causa de tu temperamento disidente (no crees en la muerte como beca del más allá, tienes el dinero suficiente para saber que necesitas padrinos que eviten que te lo gastes) y llevas dos décadas de no usar ropa interior, por si se ofrece un quickie. F V
C) Cuando finges modestia te dices a ti mismo en voz baja: "A otra mesa redonda con esa ponencia" (antes te hubieras dicho: "A otro perro con ese hueso"). F V
D) Relee la frase de un ex miembro del Partido Comunista, ex miembro del PAN y hoy candidato del PRI en su estado natal: "Lo más normal es tener convicciones y vivir como si nunca te hubiesen notificado de su existencia". F V
E) Te controlas para no mostrar humildad y, también, no persignarte cuando pasas frente a Palacio Nacional. F V
II. Introspección sin subterfugios
1. ¿Tú te concibes a ti mismo como...
A) Un ser humano como otros tantos grandes empresarios.
B) Una persona del pueblo traicionada por el pinche destino al que nunca le parece suficiente la cantidad de pobres llenos de frustraciones.
C) Un producto azaroso de la evolución de la humanidad en su lucha por eliminar la desigualdad, lo que se conseguirá uniformando a través de la pobreza o la miseria a 99% de los seres vivos o casi.
2. Julio Verne escribió muchos libros. ¿Cuál es tu predilecto?
A) Cómo manejar tus inversiones en las Islas Caimán.
B) La vuelta al mando en ochenta off shores.
C) Las tribulaciones del materialismo histórico en el mercado libre.
Nota: Ocho de los libros antes citados no son de Julio Verne. Señala.
III. Citas citables
Una de las siguientes citas de la literatura clásica no es exacta. Léelas en voz alta y (en silencio) explícate a ti mismo cómo descubriste la impostora.
- "Vine a Comala porque me dijeron que aquí había buenas oportunidades de agitar y tirar al presidente municipal que obedece en todo al cacique" (Juan Rulfo) F V
- "Miré los lemas de la patria mía/ si un tiempo vivos, hoy discontinuados" (Quevedo)
- "Y a la ley del embudo que hoy impera/ sucederá la optimización de la ganancia" (Salvador Díaz Mirón) F V
- "Pasó con su madre,/ ¡qué raro complejo! (Amado Nervo). F V
- "Mire usted, catrincito, tan cierto como que me llamo Demetrio Macías, en cuanto nos atrincheremos en el poder no volverá a publicarse en este pueblo una sola de sus críticas rencorosas que ofenden tanto al mundo libre, eso a menos que en cada número salgan dos reseñas de mis fiestas. Ya lo sabe: o mis fotos en portada en una garden party o a colgar en el aire agitando los piececitos" (M. Azuela, en su novela Los de arriba). F V
- "Proletarios de todos los países, uníos. Lo único que tenéis que vender son vuestras cadenas" (Manifiesto Comunista). F V
IV. Pruebas de personalidad
Un presidente no se improvisa. Hemos tenido en las últimas décadas ejemplos de su capacidad para el manejo de la economía, la exhibición del carisma y la congruencia declarativa. Así, tú, en circunstancias difíciles, deberás mostrar tu perfil de estadista.
Y si te piden que compares a Juanito con un héroe del pasado clásico de México respondes:
- Con Hermenegildo Galeana, del que no sabes nada más que el nombre que te llevó toda la primaria memorizar.
- Con El Santo contra el Tribunal Federal Electoral, una película que viste de niño y en la que salían zombies que le llevaban a los magistrados cartas del Poder Ejecutivo.
- Con el secretario del Trabajo Javier Lozano porque tienen el mismo poder de convencimiento.
Moraleja: lo que bien se aprende jamás le sirve a uno en la vida. Así que si quieres ser candidato en 2012 encomiéndate al Señor del Sufragio que Llegó Desde Antes. Lo más probable es que no ganes, pero siempre puedes decir que tus electores votaron fuera de contexto. O puedes aprovechar la estrategia puesta de moda recientemente: "El país está muy polarizado. Por eso no me voy a pronunciar sobre un asunto tan delicado aunque yo he sido consecuente con mis ideales, que no han sido consecuentes conmigo. Soy de una astucia extraordinaria, por eso no me peleo con el clero por si resulta que existe el cielo o que me pueden dar votos".
La expresión "de clóset" es un lugar común de las tinieblas. Hay encuestadores de clóset (la especie más abundante en las cenas), optimistas de clóset (la especie que finge hablar con puro sentido del humor), entrenadores de la Selección Nacional de clóset, etcétera, etcétera. Hasta ahora, la única especie inconcebible es la de candidatos presidenciales de clóset. Al respecto nadie se esconde y hay más comités de precampaña que votantes. En vista de lo anterior, y con tal de ampliar el debate público, presento un cuestionario irrefutable.
De acuerdo al Test Freud-Cisen, el que no deja mentir, la calificación de un candidato de clóset le interesa en primer lugar a las agencias de publicidad, las representantes por excelencia del pueblo de 1810 en adelante. Colgados de los pulgares o domiciliados en un potro de tortura, los encuestados deben ser sinceros, porque desafían a los candidatos ya establecidos, todos llamados por coincidencia Enrique Peña Nieto, y deben también vivir muy resignados. Lea con cuidado y marque cada respuesta con F (Falso) o V (Verosímil).
I. Formaciones ideológicas
1. Cada que te perturban las injusticias sociales o la impunidad de los poderosos, tú:
A) Te vas a tu casa de campo porque los fines de semana le concedes asueto a la conciencia ética. F V
B) Te acuerdas de que entraste en política a causa de tu temperamento disidente (no crees en la muerte como beca del más allá, tienes el dinero suficiente para saber que necesitas padrinos que eviten que te lo gastes) y llevas dos décadas de no usar ropa interior, por si se ofrece un quickie. F V
C) Cuando finges modestia te dices a ti mismo en voz baja: "A otra mesa redonda con esa ponencia" (antes te hubieras dicho: "A otro perro con ese hueso"). F V
D) Relee la frase de un ex miembro del Partido Comunista, ex miembro del PAN y hoy candidato del PRI en su estado natal: "Lo más normal es tener convicciones y vivir como si nunca te hubiesen notificado de su existencia". F V
E) Te controlas para no mostrar humildad y, también, no persignarte cuando pasas frente a Palacio Nacional. F V
II. Introspección sin subterfugios
1. ¿Tú te concibes a ti mismo como...
A) Un ser humano como otros tantos grandes empresarios.
B) Una persona del pueblo traicionada por el pinche destino al que nunca le parece suficiente la cantidad de pobres llenos de frustraciones.
C) Un producto azaroso de la evolución de la humanidad en su lucha por eliminar la desigualdad, lo que se conseguirá uniformando a través de la pobreza o la miseria a 99% de los seres vivos o casi.
2. Julio Verne escribió muchos libros. ¿Cuál es tu predilecto?
A) Cómo manejar tus inversiones en las Islas Caimán.
B) La vuelta al mando en ochenta off shores.
C) Las tribulaciones del materialismo histórico en el mercado libre.
Nota: Ocho de los libros antes citados no son de Julio Verne. Señala.
III. Citas citables
Una de las siguientes citas de la literatura clásica no es exacta. Léelas en voz alta y (en silencio) explícate a ti mismo cómo descubriste la impostora.
- "Vine a Comala porque me dijeron que aquí había buenas oportunidades de agitar y tirar al presidente municipal que obedece en todo al cacique" (Juan Rulfo) F V
- "Miré los lemas de la patria mía/ si un tiempo vivos, hoy discontinuados" (Quevedo)
- "Y a la ley del embudo que hoy impera/ sucederá la optimización de la ganancia" (Salvador Díaz Mirón) F V
- "Pasó con su madre,/ ¡qué raro complejo! (Amado Nervo). F V
- "Mire usted, catrincito, tan cierto como que me llamo Demetrio Macías, en cuanto nos atrincheremos en el poder no volverá a publicarse en este pueblo una sola de sus críticas rencorosas que ofenden tanto al mundo libre, eso a menos que en cada número salgan dos reseñas de mis fiestas. Ya lo sabe: o mis fotos en portada en una garden party o a colgar en el aire agitando los piececitos" (M. Azuela, en su novela Los de arriba). F V
- "Proletarios de todos los países, uníos. Lo único que tenéis que vender son vuestras cadenas" (Manifiesto Comunista). F V
IV. Pruebas de personalidad
Un presidente no se improvisa. Hemos tenido en las últimas décadas ejemplos de su capacidad para el manejo de la economía, la exhibición del carisma y la congruencia declarativa. Así, tú, en circunstancias difíciles, deberás mostrar tu perfil de estadista.
Y si te piden que compares a Juanito con un héroe del pasado clásico de México respondes:
- Con Hermenegildo Galeana, del que no sabes nada más que el nombre que te llevó toda la primaria memorizar.
- Con El Santo contra el Tribunal Federal Electoral, una película que viste de niño y en la que salían zombies que le llevaban a los magistrados cartas del Poder Ejecutivo.
- Con el secretario del Trabajo Javier Lozano porque tienen el mismo poder de convencimiento.
Moraleja: lo que bien se aprende jamás le sirve a uno en la vida. Así que si quieres ser candidato en 2012 encomiéndate al Señor del Sufragio que Llegó Desde Antes. Lo más probable es que no ganes, pero siempre puedes decir que tus electores votaron fuera de contexto. O puedes aprovechar la estrategia puesta de moda recientemente: "El país está muy polarizado. Por eso no me voy a pronunciar sobre un asunto tan delicado aunque yo he sido consecuente con mis ideales, que no han sido consecuentes conmigo. Soy de una astucia extraordinaria, por eso no me peleo con el clero por si resulta que existe el cielo o que me pueden dar votos".
| ¿Estás de acuerdo? |
lunes 30 de noviembre de 2009
¿Qué conceptos trajiste para el postre?
Por: CARLOS MONSIVÁIS
Él recibió la invitación para un encuentro y cuando se le notificó la clase de reunión que era y oyó el título, "Un chapuzón en tu mente. Piensa que estás pensando", no se molestó en preguntar "¿Y qué rollo es ése?", ni tampoco se preocupó cuando le advirtieron que cada asistente al acto tendría que llevar como boleto una idea, la que fuera, pero que a juicio de los organizadores aguantara. Y no se angustió tampoco, ni dijo: "¿Y qué flipada es ésa de llevar una idea, eso con qué se come?", y cuando llegó el día anunciado llegó al encuentro con la mente sucintamente en blanco, y oyó con indiferencia la voz a la entrada: "¿Y con qué idea vas a contribuir hoy?".
Respondió como de rayo: "Con la idea de no bostezar", y notó que había contestado bien porque todos sonrieron, y de allí en adelante el acto le pareció muy cool, porque ahora sí ya conocía lo que era una idea, de ésas que vienen de abajo hacia arriba y no al revés, cuando el azote del micrófono, así le dijeron, los interrogó: "¿Traen ganas de un chapuzón en la mente?". Respondió sin brío, pero sin levantarse e irse tampoco: "Chance que sí".
En el transcurso del foro agarró la onda: el pensar que estás pensando es cosa que sirve a las personas no sólo un día sino toda la vida, porque, por ejemplo, si haces un viaje largo y te aburres, te dices a ti mismo: "¿Y qué idea trajiste para entretenerte en el viaje?". Y te respondes, así nomás: "Ahora me traje unas mentalizaciones bien chidas, bien cool, sobre las diferencias entre la vida y la muerte, y también, por si se me agotan rápido, me traje una supercraneada sobre las distancias que hay entre el fracaso y el éxito".
Y el rollo de "¿Qué onda con las ideas?" comenzó a circular fuerte en su grupo de amigos, y uno que parecía hastiado de la vida se lanzó con una sugerencia padrísima: "No, sí, la cosa está del carajo, pero mis padres decían siempre que no hay cosa que no esté del carajo, y que el chiste del carajo es que se aparece en todas las cosas, y que cuando estás en un sitio y la cosa no está del carajo es que te distrajiste, así que lo mejor es aceptar que las cosas están así, porque si fueran diferentes a lo mejor ya no estaban del carajo y como que se perdía la identidad, y ya se sabe que uno sin identidad pues como que no, digo, o qué onda". ¡Qué buena rola!
Y una chava que había sido su novia y que a él le parecía el hemiciclo del tedio emitió una reflexión que resultó una gran idea, apta para las memorias agradecidas: "Lo clásico es la vida frente al espejo, que es lo que a fin de cuentas cuenta, y lo que hace que una mujer se vea bien arreglada es el esfuerzo porque no la sorprenda el día siguiente igualita al día anterior. Yo les digo a mis amigas: 'Cámbiate el look para que no crean que siempre eres la misma'. La mujer mexicana se ha preocupado mucho por cada día ser mejor en el aspecto laboral y en lo familiar, y si no consigue trabajo siempre se consigue una buena familia. Nos distinguen nuestros valores y nuestros atractivos físicos, y me temo mucho que la que no es guapa no es mexicana". ¡Eso sí que era pensar!
* * *
Pronto no hubo quien no le entrara al chapuzón en la mente, y se dieron iniciativas padrísimas como la fiesta conceptual, con el titulazo: "¿Qué ropa te llevarás a la realidad virtual?", donde los asistentes pretendían no verse y nada más se quedaban fijos ante las computadoras y luego se levantaban y exhibían su actitud de elegancia al natural, que demostraba que la mejor ropa es la que uno se imagina, y entre los conceptuosos de la universidad privada, donde más misas se escuchan de las dos a las tres de la tarde, se afirmó que es una gran idea andar desnudo con sólo una hoja de chips cubriendo la frontalidad voluntariosa (el que no sepa lo que quiere decir esto es que ha vivido atenido al vejestorio de la hoja de parra).
* * *
Y una idea muy padre, que él reconoce que está diatiro llégale, es el juego de la democratización universal. Se organiza una party y cada quien tiene que llevar una cámara fotográfica o una video recorder, que también valen como fuentes de ideas, y la mitad durante una hora la hace de celebridad y la otra mitad de paparazzi que toman fotos o graban desesperadamente (no se necesitan rollos, basta la actitud).
La siguiente hora los paparazzi se vuelven celebridades y también todos se toman muy en serio, porque ya llegó el tiempo de reconocer que todos tenemos derecho al anonimato durante 15 minutos en la vida, y el resto del tiempo somos celebridades. ¿Por qué, qué significa ser una celebridad? A estas alturas de la masificación, que todo el mundo que te conoce sepa que te conoce e incluso recuerde tu nombre, y esa es la mejor idea de todas: como en el fondo ya se sabe que no hay desconocidos, pues aceptemos que todos somos celebridades. Lo importante de la idea de ser una celebridad es andar con un bolígrafo a la mano como para firmar autógrafos, o saludar con aspavientos a los cuates que no conoces, pero que te responden con igual entusiasmo porque, viéndolo bien, ¿a cuántas personas se conoce realmente a lo largo de la vida?
Lo del juego de las celebridades universales ha tenido un éxito extraordinario, tanto que ya en determinadas colonias, Lomas Altas, Bosques de las Lomas, Pedregal de las Afueras, NezaYork y Ecatepec El Bajo, todos quieren reuniones para entrarle al role. Ya basta del elitismo de las celebridades de antes, que no querían que se les viera fuera de las fotos o las grabaciones. El mundo se ha hinchado tanto de gente que ya es notorio que los presumidos de la puerta estrecha carecen de ideas, y sin ideas ni caso vivir. Una idea es como el viento fresco en las noches de invierno, como una pregunta inesperada en la entrevista. Una celebridad se distingue porque es poseedora certificada de una idea y el que tiene una idea que la cuide, que la cuide. ¿Qué sintió Newton cuando le cayó la manzana y de pronto se dio cuenta de lo relativo que es el dolor? Sintió una idea y gracias a eso llegó a la inmortalidad. ¿Qué sintió Napoleón cuando dijo "Soldados, desde lo alto de estas pirámides 40 siglos os contemplan"? Sintió que había inventado la mercadotecnia y por eso ya no le importó tanto el destierro en una isla porque eso también era una idea.
¿Y qué idea más chipocluda, como se decía antes de mucho antes, que la idea de ser una celebridad porque así se tiene una psicología de calidad?
Él recibió la invitación para un encuentro y cuando se le notificó la clase de reunión que era y oyó el título, "Un chapuzón en tu mente. Piensa que estás pensando", no se molestó en preguntar "¿Y qué rollo es ése?", ni tampoco se preocupó cuando le advirtieron que cada asistente al acto tendría que llevar como boleto una idea, la que fuera, pero que a juicio de los organizadores aguantara. Y no se angustió tampoco, ni dijo: "¿Y qué flipada es ésa de llevar una idea, eso con qué se come?", y cuando llegó el día anunciado llegó al encuentro con la mente sucintamente en blanco, y oyó con indiferencia la voz a la entrada: "¿Y con qué idea vas a contribuir hoy?".
Respondió como de rayo: "Con la idea de no bostezar", y notó que había contestado bien porque todos sonrieron, y de allí en adelante el acto le pareció muy cool, porque ahora sí ya conocía lo que era una idea, de ésas que vienen de abajo hacia arriba y no al revés, cuando el azote del micrófono, así le dijeron, los interrogó: "¿Traen ganas de un chapuzón en la mente?". Respondió sin brío, pero sin levantarse e irse tampoco: "Chance que sí".
En el transcurso del foro agarró la onda: el pensar que estás pensando es cosa que sirve a las personas no sólo un día sino toda la vida, porque, por ejemplo, si haces un viaje largo y te aburres, te dices a ti mismo: "¿Y qué idea trajiste para entretenerte en el viaje?". Y te respondes, así nomás: "Ahora me traje unas mentalizaciones bien chidas, bien cool, sobre las diferencias entre la vida y la muerte, y también, por si se me agotan rápido, me traje una supercraneada sobre las distancias que hay entre el fracaso y el éxito".
Y el rollo de "¿Qué onda con las ideas?" comenzó a circular fuerte en su grupo de amigos, y uno que parecía hastiado de la vida se lanzó con una sugerencia padrísima: "No, sí, la cosa está del carajo, pero mis padres decían siempre que no hay cosa que no esté del carajo, y que el chiste del carajo es que se aparece en todas las cosas, y que cuando estás en un sitio y la cosa no está del carajo es que te distrajiste, así que lo mejor es aceptar que las cosas están así, porque si fueran diferentes a lo mejor ya no estaban del carajo y como que se perdía la identidad, y ya se sabe que uno sin identidad pues como que no, digo, o qué onda". ¡Qué buena rola!
Y una chava que había sido su novia y que a él le parecía el hemiciclo del tedio emitió una reflexión que resultó una gran idea, apta para las memorias agradecidas: "Lo clásico es la vida frente al espejo, que es lo que a fin de cuentas cuenta, y lo que hace que una mujer se vea bien arreglada es el esfuerzo porque no la sorprenda el día siguiente igualita al día anterior. Yo les digo a mis amigas: 'Cámbiate el look para que no crean que siempre eres la misma'. La mujer mexicana se ha preocupado mucho por cada día ser mejor en el aspecto laboral y en lo familiar, y si no consigue trabajo siempre se consigue una buena familia. Nos distinguen nuestros valores y nuestros atractivos físicos, y me temo mucho que la que no es guapa no es mexicana". ¡Eso sí que era pensar!
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Pronto no hubo quien no le entrara al chapuzón en la mente, y se dieron iniciativas padrísimas como la fiesta conceptual, con el titulazo: "¿Qué ropa te llevarás a la realidad virtual?", donde los asistentes pretendían no verse y nada más se quedaban fijos ante las computadoras y luego se levantaban y exhibían su actitud de elegancia al natural, que demostraba que la mejor ropa es la que uno se imagina, y entre los conceptuosos de la universidad privada, donde más misas se escuchan de las dos a las tres de la tarde, se afirmó que es una gran idea andar desnudo con sólo una hoja de chips cubriendo la frontalidad voluntariosa (el que no sepa lo que quiere decir esto es que ha vivido atenido al vejestorio de la hoja de parra).
* * *
Y una idea muy padre, que él reconoce que está diatiro llégale, es el juego de la democratización universal. Se organiza una party y cada quien tiene que llevar una cámara fotográfica o una video recorder, que también valen como fuentes de ideas, y la mitad durante una hora la hace de celebridad y la otra mitad de paparazzi que toman fotos o graban desesperadamente (no se necesitan rollos, basta la actitud).
La siguiente hora los paparazzi se vuelven celebridades y también todos se toman muy en serio, porque ya llegó el tiempo de reconocer que todos tenemos derecho al anonimato durante 15 minutos en la vida, y el resto del tiempo somos celebridades. ¿Por qué, qué significa ser una celebridad? A estas alturas de la masificación, que todo el mundo que te conoce sepa que te conoce e incluso recuerde tu nombre, y esa es la mejor idea de todas: como en el fondo ya se sabe que no hay desconocidos, pues aceptemos que todos somos celebridades. Lo importante de la idea de ser una celebridad es andar con un bolígrafo a la mano como para firmar autógrafos, o saludar con aspavientos a los cuates que no conoces, pero que te responden con igual entusiasmo porque, viéndolo bien, ¿a cuántas personas se conoce realmente a lo largo de la vida?
Lo del juego de las celebridades universales ha tenido un éxito extraordinario, tanto que ya en determinadas colonias, Lomas Altas, Bosques de las Lomas, Pedregal de las Afueras, NezaYork y Ecatepec El Bajo, todos quieren reuniones para entrarle al role. Ya basta del elitismo de las celebridades de antes, que no querían que se les viera fuera de las fotos o las grabaciones. El mundo se ha hinchado tanto de gente que ya es notorio que los presumidos de la puerta estrecha carecen de ideas, y sin ideas ni caso vivir. Una idea es como el viento fresco en las noches de invierno, como una pregunta inesperada en la entrevista. Una celebridad se distingue porque es poseedora certificada de una idea y el que tiene una idea que la cuide, que la cuide. ¿Qué sintió Newton cuando le cayó la manzana y de pronto se dio cuenta de lo relativo que es el dolor? Sintió una idea y gracias a eso llegó a la inmortalidad. ¿Qué sintió Napoleón cuando dijo "Soldados, desde lo alto de estas pirámides 40 siglos os contemplan"? Sintió que había inventado la mercadotecnia y por eso ya no le importó tanto el destierro en una isla porque eso también era una idea.
¿Y qué idea más chipocluda, como se decía antes de mucho antes, que la idea de ser una celebridad porque así se tiene una psicología de calidad?
domingo 22 de noviembre de 2009
Lo que quiso decir mientras hablaba
Por: CARLOS MONSIVÁIS
La confusión era general, la torre de Babel de las frases que se volvían bumeranes. El fenómeno llevaba tiempo de existir. Antediluviano, pero agudizado en los últimos días. Y una tarde, en una discusión en la Cámara de Diputados, ocurrió lo irremisible: cada una de las partes contendientes le pidió a sus rivales la explicación de lo que decían porque no entendían ni una palabra. El presidente de la cámara aseguró que él tampoco entendía ni madre (eso sí se entendió aunque no se supo a qué se refería), aunque ya estaba acostumbrado a no agarrar la onda porque en ningún sitio dormía tan plácidamente como en ese sillón. Poco tiempo después quedó al descubierto la verdad: de tanto desconfiar de los críticos, de tanto darle crédito a sus improvisaciones, nadie descifraba las voces ajenas. El laberinto de Babel. El conflicto se agudizó cuando vino un debate primordial (la asignación de recursos), que exigía saber lo que alguien, quien fuera, decía. Inútil. Todos contestaban con furia a lo que nadie había dicho. Y lo que pasaba en la cámara se trasladó a otros espacios notables. Ningún político de los reconocidos se expresaba de modo inteligible, y la palabra inteligible provocaba estupor: “¿Es un albur?”.
De nada sirvió un listado de vocablos útiles y frecuentes. Luego de juntar dificultosamente 100 palabras, se vio que eran muchos los que no entendían la mitad. El asunto se complicaba con los políticos de gran relieve (no es alusión corporal). De emergencia se crearon oficinas de “Lo que quiso decir el funcionario”, para responder a las críticas por expresiones inconvenientes o muy torpes. Se llegó al grado de mandar las explicaciones de lo que quiso decir antes de que el funcionario en cuestión hablara. Tampoco se entendían disculpas, y los encargados de redactarlas confesaron que ellos tampoco estaban al tanto de las intenciones del funcionario, el mismo que en confianza confesaba que a él, por demócrata, lo gobernaba el discurso. Se instalaron las oficinas de “Me citaron fuera de contexto”, que como las de “Lo que quiso decir el funcionario” se volvieron redes burocráticas. El mensaje político, el que hubiera, no llegó a lado alguno. De nada sirvió que los poderosos acudieran a los juegos infantiles: “Quefe tefe pafa safa”.
El conflicto de las frases envueltas en las brumas de los siglos llegó a la sociedad, esa secretaria adjunta del poder. Al principio afectó a los que veían noticiarios y trataban de agarrarle la onda a los políticos, los magistrados, los eclesiásticos, los empresarios. Ésos se adhirieron muy pronto al criptoñol, un idioma que tuvo mucho éxito en la Edad Media, y que usaron los servicios de Inteligencia en la Segunda Guerra Mundial. El criptoñol se trasladó al país entero. Los amigos ya no se entendían, hubo pleitos frecuentes porque al no captarse las preguntas se respondía con un “No” o un “Sí” fuera de lugar. El marido, tal vez con propósitos salaces, declaraba a su ferviente esposa: “Tan hemos cumplido con lo que la ciudadanía, es decir, a propósito de lo cual, los empresarios, por qué no, se opusieron, es decir, me apoyaron, es decir, boicotearon, lo que ni siquiera me propuse, somos la cuarta economía del planeta neta y la primera que allí sigue; en la medida de las fuerzas contingentes, te convoco, ¿faltaste a la conjunción debida, Patricia?”. Y la aludida, que creía que le expresaban las ganas de salir de vacaciones, decía simplemente “Sí”, y el balazo se producía de inmediato.
* * *
La influencia del lenguaje del poder resultó catastrófica: en los negocios se entregaba lo que el cliente no había pedido, en las reuniones de los partidos políticos todos creían que las investigaciones sobre corrupción iban en serio y aseguraban que si se habían beneficiado era por amor a México, los viajeros llegaban al aeropuerto y, de modo invariable, se encontraban rumbo a Timbuktú (donde ya hay una colonia mexicana llamada “Perdón, fui una loca, me ofusqué”), los médicos operaban de sarampión, las inauguraciones de edificios tardaban años porque los funcionarios no sabían que aún no estaban las construcciones, en las universidades el maestro explicaba anatomía a estudiantes de química. Como el criptoñol dominaba, nadie propuso la refundación del idioma y de la lógica. Si alguien lo propuso, nadie se enteró pues el misterio lo regía todo.
* * *
Un grupo de ingeniosos, que acababan de regresar a México y todavía no los dominaba el criptoñol, imaginaron un negocio formidable que de inmediato se posicionó en el mercado. Estos audaces empresarios, que ya no usaban la palabra y chateaban para comunicarse en el mismo cuarto, hallaron la solución: un sistema de alta tecnología, con terminales en cada persona, que consistía en un display en el que, con servicio de traducción simultánea, el usuario daba a conocer lo que tal vez había querido decir, o no, pero daba igual. No fue fácil ni barato. Cometieron errores graves, como lanzar propuestas indecorosas que querían ser demostraciones de amistad. Sin embargo, con el tiempo, y no sin algunas defunciones y pleitos a golpes, los displays cumplieron su función. Por fin la gente de la vida diaria se liberaba del criptoñol, aunque los poderosos, por vanidad o por el gusto a no confesar que no sabían lo que estaban diciendo, se negaron al display. ¡Qué se le va a hacer! Roma no se deshizo en un día.
Resueltas las vías de comunicación entre personas, sólo faltaba enterarse de lo que decía la clase gobernante. Se recomendaron fórmulas ancestrales, las señales de humo, o mímica de programas de concursos, o coros que transformasen en cánticos las declaraciones: “Ay, oyente, no te rajes”. Las señales de humo no se podían traducir y dos funcionarios murieron asfixiados, la mímica daba lugar a equívocos, y los coros cantaban lo que les daba la gana, lo que no hubiera estado mal si hubiesen coincidido con los discursos y declaraciones, pero nunca era el caso. La angustia crecía y la sociedad sufría, especialmente cuando las restricciones de la energía eléctrica suspendían el uso de los displays.
Esto sucedió hace unos años. No hubo manera de vencer al criptoñol y la República se transformó en una muchedumbre de signos y señales que evidenciaban el fin del uso de la palabra, que alguna vez sirvió para algo, aunque ya nadie está al tanto de para qué. Y yo, escribano humilde, admito que es la última vez que anoto signos sobre la página. Si soy descubierto, se me tratará sin piedad, y si se sabe que entiendo, más o menos, lo que digo, seré desterrado a la Isla de las Conjuras Verbales. Triste destino de las ganas de entender.
La confusión era general, la torre de Babel de las frases que se volvían bumeranes. El fenómeno llevaba tiempo de existir. Antediluviano, pero agudizado en los últimos días. Y una tarde, en una discusión en la Cámara de Diputados, ocurrió lo irremisible: cada una de las partes contendientes le pidió a sus rivales la explicación de lo que decían porque no entendían ni una palabra. El presidente de la cámara aseguró que él tampoco entendía ni madre (eso sí se entendió aunque no se supo a qué se refería), aunque ya estaba acostumbrado a no agarrar la onda porque en ningún sitio dormía tan plácidamente como en ese sillón. Poco tiempo después quedó al descubierto la verdad: de tanto desconfiar de los críticos, de tanto darle crédito a sus improvisaciones, nadie descifraba las voces ajenas. El laberinto de Babel. El conflicto se agudizó cuando vino un debate primordial (la asignación de recursos), que exigía saber lo que alguien, quien fuera, decía. Inútil. Todos contestaban con furia a lo que nadie había dicho. Y lo que pasaba en la cámara se trasladó a otros espacios notables. Ningún político de los reconocidos se expresaba de modo inteligible, y la palabra inteligible provocaba estupor: “¿Es un albur?”.
De nada sirvió un listado de vocablos útiles y frecuentes. Luego de juntar dificultosamente 100 palabras, se vio que eran muchos los que no entendían la mitad. El asunto se complicaba con los políticos de gran relieve (no es alusión corporal). De emergencia se crearon oficinas de “Lo que quiso decir el funcionario”, para responder a las críticas por expresiones inconvenientes o muy torpes. Se llegó al grado de mandar las explicaciones de lo que quiso decir antes de que el funcionario en cuestión hablara. Tampoco se entendían disculpas, y los encargados de redactarlas confesaron que ellos tampoco estaban al tanto de las intenciones del funcionario, el mismo que en confianza confesaba que a él, por demócrata, lo gobernaba el discurso. Se instalaron las oficinas de “Me citaron fuera de contexto”, que como las de “Lo que quiso decir el funcionario” se volvieron redes burocráticas. El mensaje político, el que hubiera, no llegó a lado alguno. De nada sirvió que los poderosos acudieran a los juegos infantiles: “Quefe tefe pafa safa”.
El conflicto de las frases envueltas en las brumas de los siglos llegó a la sociedad, esa secretaria adjunta del poder. Al principio afectó a los que veían noticiarios y trataban de agarrarle la onda a los políticos, los magistrados, los eclesiásticos, los empresarios. Ésos se adhirieron muy pronto al criptoñol, un idioma que tuvo mucho éxito en la Edad Media, y que usaron los servicios de Inteligencia en la Segunda Guerra Mundial. El criptoñol se trasladó al país entero. Los amigos ya no se entendían, hubo pleitos frecuentes porque al no captarse las preguntas se respondía con un “No” o un “Sí” fuera de lugar. El marido, tal vez con propósitos salaces, declaraba a su ferviente esposa: “Tan hemos cumplido con lo que la ciudadanía, es decir, a propósito de lo cual, los empresarios, por qué no, se opusieron, es decir, me apoyaron, es decir, boicotearon, lo que ni siquiera me propuse, somos la cuarta economía del planeta neta y la primera que allí sigue; en la medida de las fuerzas contingentes, te convoco, ¿faltaste a la conjunción debida, Patricia?”. Y la aludida, que creía que le expresaban las ganas de salir de vacaciones, decía simplemente “Sí”, y el balazo se producía de inmediato.
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La influencia del lenguaje del poder resultó catastrófica: en los negocios se entregaba lo que el cliente no había pedido, en las reuniones de los partidos políticos todos creían que las investigaciones sobre corrupción iban en serio y aseguraban que si se habían beneficiado era por amor a México, los viajeros llegaban al aeropuerto y, de modo invariable, se encontraban rumbo a Timbuktú (donde ya hay una colonia mexicana llamada “Perdón, fui una loca, me ofusqué”), los médicos operaban de sarampión, las inauguraciones de edificios tardaban años porque los funcionarios no sabían que aún no estaban las construcciones, en las universidades el maestro explicaba anatomía a estudiantes de química. Como el criptoñol dominaba, nadie propuso la refundación del idioma y de la lógica. Si alguien lo propuso, nadie se enteró pues el misterio lo regía todo.
* * *
Un grupo de ingeniosos, que acababan de regresar a México y todavía no los dominaba el criptoñol, imaginaron un negocio formidable que de inmediato se posicionó en el mercado. Estos audaces empresarios, que ya no usaban la palabra y chateaban para comunicarse en el mismo cuarto, hallaron la solución: un sistema de alta tecnología, con terminales en cada persona, que consistía en un display en el que, con servicio de traducción simultánea, el usuario daba a conocer lo que tal vez había querido decir, o no, pero daba igual. No fue fácil ni barato. Cometieron errores graves, como lanzar propuestas indecorosas que querían ser demostraciones de amistad. Sin embargo, con el tiempo, y no sin algunas defunciones y pleitos a golpes, los displays cumplieron su función. Por fin la gente de la vida diaria se liberaba del criptoñol, aunque los poderosos, por vanidad o por el gusto a no confesar que no sabían lo que estaban diciendo, se negaron al display. ¡Qué se le va a hacer! Roma no se deshizo en un día.
Resueltas las vías de comunicación entre personas, sólo faltaba enterarse de lo que decía la clase gobernante. Se recomendaron fórmulas ancestrales, las señales de humo, o mímica de programas de concursos, o coros que transformasen en cánticos las declaraciones: “Ay, oyente, no te rajes”. Las señales de humo no se podían traducir y dos funcionarios murieron asfixiados, la mímica daba lugar a equívocos, y los coros cantaban lo que les daba la gana, lo que no hubiera estado mal si hubiesen coincidido con los discursos y declaraciones, pero nunca era el caso. La angustia crecía y la sociedad sufría, especialmente cuando las restricciones de la energía eléctrica suspendían el uso de los displays.
Esto sucedió hace unos años. No hubo manera de vencer al criptoñol y la República se transformó en una muchedumbre de signos y señales que evidenciaban el fin del uso de la palabra, que alguna vez sirvió para algo, aunque ya nadie está al tanto de para qué. Y yo, escribano humilde, admito que es la última vez que anoto signos sobre la página. Si soy descubierto, se me tratará sin piedad, y si se sabe que entiendo, más o menos, lo que digo, seré desterrado a la Isla de las Conjuras Verbales. Triste destino de las ganas de entender.
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Clase política mexicana,
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